Trabajadores del INTA realizan este viernes una jornada nacional de lucha

En nuestra ciudad APINTA convoca a una concentración en la plaza San Martín a las 11hs. para denunciar el ajuste presupuestario que afectará al Instituto.  MÓVIL EN VIVO

Dialogamos con Marcelo Rago, titular de la seccional de APINTA en el Valle Inferior

 

Adjuntamos: DOCUMENTO DE APINTA
Alarma en el gremio del INTA ante el informe de Modernización que indica que
“sobran” 1 de cada 10 trabajadores y la “reestructuración” a la que aspiran
funcionarios del gobierno nacional.
APINTA (Asociación de Personal del INTA), el gremio mayoritario de los trabajadores del
Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria, convocó a sus 49 seccionales a realizar este
viernes 10 de noviembre a las 11 horas una jornada nacional de lucha en defensa de los
puestos de trabajo y del INTA.
El gremio se declaró en estado de alerta y movilización general tras la difusión de una serie de
informaciones que afectan la continuidad de los puestos y líneas de trabajo sustanciales del
instituto. Los ejes centrales que preocupan a la entidad gremial son dos: por un lado, el
informe elaborado por el Ministerio de Modernización según el cual la dotación actual está
excedida en 750 personas (lo que equivale a más de un 10% de la dotación total) y, por el otro,
las previsiones de presupuesto para 2018, a partir de lo presentado al Congreso Nacional, en el
que faltan 300 millones de pesos para alcanzar el volumen que permitiría al INTA funcionar
normalmente.
Respecto al primer punto, APINTA rechazó el informe de Modernización y apoya la propuesta
de las autoridades del INTA a ese Ministerio de realizar un nuevo trabajo de análisis
contemplando las particularidades de las distintas unidades del INTA en los diversos
territorios. Esa propuesta partió de Amadeo Nicora y Mariano Bosch, presidente y
vicepresidente del INTA, quienes expresaron a Modernización su desacuerdo con la
metodología utilizada para estimar la dotación ideal de personal del INTA, dadas las
complejidades particulares de este organismo que desarrolla sus actividades en todo el
territorio nacional, en más de 30 cadenas agroalimentarias y en contextos tan diversos
ambiental y socialmente.
En cuanto al aspecto presupuestario, el gremio demanda un aumento en el Presupuesto 2018
de 600 millones que permitan no sólo garantizar el normal funcionamiento sino realizar
inversiones clave para la seguridad de sus trabajadores, tales como reposición de vehículos o
instrumental de laboratorio actualmente obsoleto.
Además de estos ejes, resultan extremadamente preocupantes informaciones de la prensa de
los últimos días respecto a la derogación del régimen previsional especial para los
investigadores científicos (Ley 22.929, que alcanza actualmente al personal del INTA)i
así como
los trascendidos de funcionarios que anuncian la reestructuración de organismos
descentralizados como el INTA o el Senasaii. “Reestructuración” es un término que resuena
fuerte en la memoria institucional del instituto, ya que en los años 90 fue el término que
significó en lo concreto una reducción del 20% del personal y el cierre de agencias de
extensión rural en distintos puntos del país.