Silvia Vázquez Colque: Marcha en Viedma a tres meses de su desaparición

Un grupo de personas, mayoritariamente mujeres, marcharon el sábado para pedir que el Estado intensifique la búsqueda de Silvia Vázquez Colque.

Poco después de las 10 de la mañana, la marcha partió del 30 de Marzo, el barrio de Silvia, atravesó el barrio Mi Bandera, Lavalle, Parque Independencia, recorrió la calle Caseros y llegó a la feria municipal.

Foto: Natalia Gili

A medida que avanzaban, más personas se unían a la movilización convocada por el grupo Mujeres Organizadas de la Comarca y a la que se sumó la Red de los barrios Lavalle-Mi Bandera. Hubo una parada en la esquina de 20 y 13, punto neurálgico del barrio Lavalle, donde se instala la feria los sábados por la mañana. Allí muchos vecinos y vecinas escucharon la palabra de una de las agentes sanitarias del Centro de Salud, que se refirió a los motivos de la marcha: “Desde hace tres meses Silvia Vázquez Colque está desaparecida. En enero había sido apuñalada por su pareja y el Consejo de la Mujer tenía la responsabilidad de contenerla. Hay instituciones que debían resguardarla y ahora tienen la responsabilidad de buscarla”.

También participó de la movilización la familia de Zulema Walter, quien se encuentra desaparecida desde el 1 de junio. Los casos son diferentes pero tienen más de un punto en común: ambas vecinas de Viedma, desaparecieron en la misma semana, la Justicia no pudo recabar en estos tres meses una sola pista firme. Sin embargo, en ambos casos las acciones concretas de búsqueda son cada vez menos intensas. 

Antes de la marcha, algunas de las integrantes de Mujeres Organizadas pasaron por el estudio de Radio Encuentro: “El objetivo de esta movida es instalar la desaparición de estas vecinas, madres, amigas, compañeras en la agenda pública. El caso de Zulema tuvo bastante difusión al principio pero con el correr de las semanas parece que el interés va decayendo. De Silvia hay muchas personas que no conocen lo que le pasó. Además, desde las instituciones del Estado se pretende instalar esta idea de que se fue por sus propios medios, cuando no hay un sólo indicio de ello y sí en cambio, muchos que indican que no fue así; por ejemplo, el hecho de que haya perdido contacto con su familia, con sus vecinas, con su única hermana que está desesperada. Pero Silvia tiene muchas en contra: es mujer, es pobre, es migrante. Sobre ella caen muchísimos juicios y prejuicios que obstaculizan su aparición”.

Cerca del mediodía la manifestación llegó a la Feria Municipal. Luego de recorrer los pasillos de la feria, leyeron un documento elaborado en conjunto por las Mujeres Organizadas y la Red Lavalle-Mi Bandera. Reproducimos el texto a continuación:

Hace tres meses que no sabemos nada de Silvia Vázquez Colque. No está en su casa, no está en su trabajo, no está en su barrio, no está acompañando a sus hijxs a la escuela.

Sus vecinas y su familia perdieron contacto con ella el 4 de junio.

Según la investigación judicial, el último que la vio es su ex pareja, quien la había apuñalado en enero de este mismo año.

Sin embargo, la fiscal que entiende en la causa ha dicho en declaraciones públicas, que “se trata de causas distintas” y que no hay conexiones probadas entre la agresión que sufrió hace unos meses y su desaparición. ¿Es que las vidas de las mujeres están hechas de causas inconexas?
Claro que no.

Silvia falta desde el 4 de junio pero empezó a desaparecer mucho antes.

Desapareció un poco cuando desde el centro de salud pidieron la intervención de Desarrollo Social y por las falencias propias de ese Ministerio no atendieron su situación ni la de sus hijos, como le pasa a tantas familias en Viedma y en toda la provincia.

Siguió desapareciendo cuando su ex pareja la apuñaló y el Consejo Provincial de la Mujer no la contuvo ni la protegió.

Desapareció cuando su familia y sus vecinas perdieron su rastro y desaparece cada vez que la Justicia la revictimiza, cada vez que se dedican a investigar qué tipo de madre es, en lugar de investigar qué le hicieron y dónde está. Volvió a desaparecer cuando el hombre que la había agredido hizo una exposición de abandono de hogar en la Comisaría de la Familia y nadie consideró que eso ameritaba comenzar su búsqueda, perdiendo tiempo que, tratándose de una desaparición, hubiera sido clave para dar con su paradero. Sigue desapareciendo cuando la policía y la justicia hace una búsqueda superficial en lugar de intensificarla a medida que pasan las horas.

No nos olvidamos que también desde hace tres meses no sabemos nada de Zulema Walter. La justicia se ha empeñado en tomar como única hipótesis la posibilidad de que haya desaparecido en el río. Zulema desaparece cada vez que se sesga la investigación, cada vez que se ignoran otras pistas, cada vez que la inacción se convierte en la única acción judicial/policial.

Ya pasaron tres meses y necesitamos que Estado se haga cargo de buscarlas. Exigimos justicia por ellas y por cada mujer que desaparece cada día en nuestro país y también, en nuestra ciudad. Porque ellas le faltan a sus hijxs, a sus hermanxs, a sus amigxs. Nos faltan también a todas nosotras, porque si faltan Silvia y Zulema no podemos vivir libres y sin miedo.

No descansaremos hasta que el Estado se responsabilice y deje de cambiar las carátulas judiciales culpando a las mujeres por su ausencia. Las mujeres no desaparecemos, nos desaparecen. Por eso marchamos, para patear al patriarcado que nos desaparece, para exigir justicia al Estado que no nos busca y para empoderar a todas las mujeres, porque JUNTAS y sólo JUNTAS venceremos la violencia machista y del Estado que debe protegernos.

Mujeres organizadas de la comarca / Red Barrios Lavalle-Mi Bandera