Repudio a los violentos desalojos de Allen, Roca y Bariloche

Ante los desalojos que se vienen llevando adelante en la Provincia de Río Negro y de los cuales son víctimas cientas de familias que se encuentran mayoritariamente en estado de vulnerabilidad absoluta, el Movimiento Evita expresa su repudio ante la violencia llevada adelante por el Estado, con o sin orden judicial.

“Nos preocupa que con la deuda histórica que tenemos en todo el  país, y ahora ya estamos reconociendo a esos barrios populares, informales o “tomas” o bien irregulares,  la primera respuesta sea desalojo forzoso y violento sin notificación, sin un mínimo y elemental derecho a la defensa, sabiendo que el desalojo es la última instancia después de agotadas las mediaciones y previo realojamiento” manifestaron desde la agrupación.

Teniendo en cuenta que ‘la toma’, para la gran mayoría de familias que deciden hacerlo, no es una opción, sino una necesidad. Llevar a sus familias, con sus hijos -en muchos casos bebés- a una casa de cantonera, con servicios instalados de manera precaria, con pisos de tierra, no es una opción.

La realidad es que las llamadas “tomas” son formas de visibilización o presión que se desarrollan ante la ausencia de planificación y jerarquización, con presupuestos acordes, para una política habitacional.

Con este tipo de conductas, cada Municipio y la Provincia de Río Negro están violando el artículo 11 del Pacto de Derechos Económicos y Sociales y Culturales (PIDESC), que ha firmado la Argentina y que protege el derecho al hábitat y por el cual se combate el desalojo violento.

Su artículo  11 dice: (…) “las autoridades competentes deberán garantizar que los desalojos se lleven a cabo de manera permitida por una legislación compatible con el Pacto y que las personas afectadas dispongan de todos los recursos jurídicos apropiados”.

Como así también observaciones y recomendaciones para Argentina realizadas por el Comité de Derechos Económicos Sociales y Culturales (CDESC), órgano de monitoreo del PIDESC.