La escuela rionegrina y “el caso Maldonado”

Ese el título de la nota firmada por la secretaria de DDHH de la provincia. Laura Mendez se pronunció el jueves pasado a favor de que en las escuelas se trate y analice el caso de la desaparición forzada de Santiago Maldonado. Dialogamos con la  secretaria quien sumó también información sobre el encuentro federal regional que se realizó en Bariloche, y destacó los consensos regionales en torno a la enseñanza de la temática de los derechos humanos.  Claramente la secretaria se  refiere al “caso Maldonado” como “desaparición forzada de personas”.  Considera que es un gran error que el gobierno nacional considere peligroso el tratamiento del tema en las escuelas, y concretamente señaló que las autoridades de DDHH de las cinco provincias que se reunieron cuestionaron la postura que hizo público el secretario de DDHH de nación en este tema.

AUDIO CONCRETO

 

Adjuntamos las gacetillas del gobierno sobre el tema:

LA ESCUELA RIONEGRINA Y “EL CASO MALDONADO”

Por Laura Méndez, secretaria de Derechos Humanos de Río Negro, del Ministerio de Educación.

La realidad social no es única ni uniforme, sino que implica un proceso abierto a horizontes potenciales, producto de los movimientos y de las múltiples direcciones de lo social como resultado de la tensión entre proyectos impulsados por diversos sujetos sociales, en tanto éstos encarnan concepciones antagónicas sobre el futuro.

¿Debe la escuela rionegrina proponer como nudos problematizadores los que transcurren en las realidades sociales del tiempo presente?

¿Deben los problemas actuales, como la desaparición forzada de Santiago Maldonado, ingresar en las aulas de los y las estudiantes de la Provincia?

Es convicción de la Secretaría de Derechos Humanos de la provincia de Río Negro que sí, que la escuela tiene entre sus funciones estudiar la realidad con el propósito de desentrañar su complejidad e intentar comprenderla, pero que ese abordaje se construye desde el conocimiento, la reflexión teórica y las causalidades múltiples y no desde la opinión y la banilización de contenidos en función de slogans sin profundidad.

La voz de los y las docentes y sus decires no son simétricos con los de los y las estudiantes, pues están conferidos de autoridad, por lo que nunca resulta excesivo insistir en que el poder de la garganta poderosa de quien ejerce el acto de enseñar debe estar legitimado por la información, la formación permanente y la actualización teórico-práctica.

Pensar las sociedades actuales supone el reconocimiento de categorías vinculadas a cambios, incertidumbre, fluidez, vertiginosidad, fragmentación, articulaciones, relacionalidad, conflictos y nuevas reconfiguraciones sociopolíticas. La realidad, desde esta perspectiva, no es sólo un conjunto de relaciones, hechos y procesos, sino también su creación, estructura y transformaciones.
En el marco de un Estado de derecho, que concibe a los Derechos Humanos de todas las personas como contenido transversal de la educación pública, bienvenido sea “el caso Maldonado” a la escuela. El conflicto presente puede -y a nuestro juicio debe- ser estudiado históricamente, al ser concebido como punto final de un proceso que se extiende en la temporalidad en concordancia con proyectos políticos, económicos y modelos de país.

Traer la realidad al aula para transformarla en objeto de indagación y conocimiento aportará, sin duda, al fortalecimiento de la democracia y el mantenimiento férreo de una Memoria, Verdad y Justicia que no se cristalizaron en los años 70 y comienzos de los 80, sino que, con diferentes modalidades, perviven en el presente.
Porque, más allá de las mutaciones y el desgarro del dolor, persiste el compromiso con la vida, el derecho a la identidad, a la libertad de expresión, a la protesta social, al reclamo de la vigencia de los derechos emanados de la Constitución Nacional y las convenciones internacionales, en el marco de la confianza en la justicia, las instituciones y lo organismos de la democracia. Son estos algunos de los contenidos a enseñar y aprender por todos aquellos que se comprometen en el reclamo de Aparición con vida de Santiago Maldonado, no como panfleto partidario, sino como compromiso de una escuela que se piensa a sí misma y a su comunidad como portadora de derechos y asume la responsabilidad de batallar por su defensa. rionegro.gov.ar

RÍO NEGRO REUNIÓ AL CONSEJO REGIONAL DE DERECHOS HUMANOS

Encabezaron la ministra de Educación, Mónica Silva, y la secretaria de Derechos Humanos, Laura Méndez. Participaron todas las provincias de la Patagonia, en el marco del Tercer Encuentro Federal.

RÍO NEGRO REUNIÓ AL CONSEJO REGIONAL DE DERECHOS HUMANOS

“Los docentes tienen que saber que nunca la opinión tiene que preceder al conocimiento, en relación al tratamiento de la desaparición de Santiago Maldonado en las aulas rionegrinas. Luego, pueden establecerse las opiniones que surjan de cada uno y de cada una de los chicos y chicas que están en nuestras escuelas, y no de un docente que las impone y que hace prevalecer su condición”, destacó la ministra de Educación y Derechos Humanos, Mónica Silva, al ser consultada sobre el tratamiento de la temática en las unidades educativas.

La reunión del Consejo Regional se desarrolló en San Carlos de Bariloche y la funcionaria estuvo acompañada por la secretaria de Derechos Humanos de Río Negro, Laura Méndez, y representantes del resto de las provincias patagónicas.

“El Ministerio de Educación y Derechos Humanos de Río Negro ha convocado a sus otros pares de la región de la Patagonia con el objetivo de tratar una agenda para lograr consensos, fundamentalmente sobre el caso de Santiago Maldonado, la violencia institucional, los femicidios y la violencia por cuestiones de género, además de temas vinculados a niñez, adolescencia y familia, y sobre todo ver la posibilidad de unificar criterios en perspectiva de derechos humanos”, reflexionó Méndez antes de la apertura.

Finalmente, destacó la intención de “consensuar un posicionamiento frente a la demanda de aparición con vida de Santiago Maldonado, en función de su desaparición forzada”.

El resto de los temas de agenda giraron en torno a “la negación absoluta a cualquier tipo de violencia institucional, simbólica, material, verbal y física, venga por donde venga. La convicción de que los derechos humanos y la vida se anteponen ante cualquier otro particularismo político, ideológico o de otra índole”, finalizó la secretaria.