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Lunes 07 de Octubre del 2019 - Noticias

Justicia por Silvia: se realizaron los alegatos y en 3 días podrá estar el veredicto

En la jornada de hoy con la declaración de seis testigos y la exposición de los alegatos de las partes, culminó el debate oral y público iniciado para juzgar la responsabilidad que Marcos Thola Durán tuvo en la muerte de su pareja, Silvia Vásquez Colque.

De entre los testigos destacamos el aporte de  Beatriz, mamá de Silvia, a través de un video realizado hace algo más de un año cuando  estuvo en nuestra ciudad  y se le tomó declaración de modo tal que pudiera ser incorporado al debate oral y público.

Beatriz estaba en Viedma la noche en que Silvia salió de su casa junto a Marcos Thola y nunca más se tuvo contacto con ella. Repasó algunas circunstancias de la vida de su hija que fueron las que la impulsaron a venir a visitarla, referidas en especial a un grave hecho de violencia que había padecido y por el que había sido llevado a la justicia y condenado. Destacó la inacción de Marco ante la desaparición de Silvia, y las diversas explicaciones que ensayó tratando de responder a su pregunta por dónde estaba, y su convicción de que él debía saber algo. Contó también el modo cómo se volvió a Buenos Aires donde vive otro hijo, en un  clima de “miedo” provocado por la desaparición de Silvia y la desinteresada actitud de Thola.

 

Otro testigo que aportó elementos muy esclarecedores fue un psicólogo, especializado en psicologìa forense quien explicó las conclusiones que sacò del informe realizado para encontrar respuestas probables a la desapariciòn de Silvia. Las principales conclusiones son que no se tratò una desapariciòn voluntaria, ni un suicidio, sino que se debe seguir analizando el hecho como una desapariciòn en el marco de una situación de violencia de género.

Luego fue el turno de los alegatos.

El alegato del Ministerio Público Fiscal se estructuró en dos partes, la primera de ellas desarrollada por la adjunta de Fiscalía, Paula de Luque que buscó probar que Silvia está muerta, a pesar de que su cuerpo aún no pudo ser encontrado.

“Este es el silencio de aquellas personas que no pueden hablar, es el silencio de una persona que está muerta, esa es la única hipótesis posible”, dijo luego de repasar cada uno de los aspectos que dan cuenta de esa certeza.

“Existió una escalada de violencia, agresiones, puñaladas y homicidio de la cual fue víctima Silvia; una mamá excelente que no se iría sin sus hijos, tal como lo afirmaron su mamá, su hermana, amigas, vecinas y las maestras de los niños. Esto descarta rotundamente la conducta abandónica que la defensa quiere achacarle, tal como lo afirmó la directora de la escuela de los niños”.

La falta de aviso, la ida abrupta y solitaria, la incomunicación que prosiguió al presunto abandono del hogar, aún más llamativa porque Silvia era una mujer hipercomunicada a través de whatsapp y Facebook, fueron algunos de los indicios que la acusación tomó como certeros para concluir en que Silvia no se fue, la mataron.

“Nunca nadie más la vio, no volvió a utilizar Facebook, nunca más usó su teléfono, su único teléfono. Tampoco salió de la ciudad o el país porque no se llevó su documento y no hay registro de ello ni en empresas de transporte ni en Migraciones”, explicó aludiendo a las declaraciones de los peritos informáticos y psicólogos.

“Hay ciertos patrones que indican cuándo una persona se va voluntariamente pero, ya lo dijo el perito, esta ida no fue voluntaria, ni se suicidó, ni se marchó por insanía. Silvia está muerta y su muerte fue producto de una acción no voluntaria en el marco de un contexto de violencia de género”.

La Fiscal Paula Rodríguez Frandsen, se refirió a la acción del acusado. “Sabemos que mintió, contó diversas versiones de lo ocurrido, manipuló a sus hijos mintiéndoles a ellos también y esa versión, que repite la de su padre, brindaron ellos 40 días después en las cámaras gesell”.

Mencionó además la existencia de otros antecedentes en la escalada de violencia, entre ellos la condena por lesiones leves que recayó sobre el hombre por un hecho sucedido a principios del 2017.

“El 5 de junio los documentos de Silvia estaban en su casa y en el allanamiento posterior no se encontraron. Desapareció también una pala, aquella con la que Thola sin duda ocultó el cuerpo de su pareja”.

“Sabía lo que hacía, no hay denuncia de la desaparición, sólo una exposición policial. La verdadera denuncia llegó por parte de una amiga más de 876 horas después de la última vez que el hombre vio a Silvia con vida. Esas son las horas de ventaja que tuvo para ocultar el cuerpo.”

Fabio Igoldi centró su alegato en la contundencia de los indicios probatorios que llevan a concluir que Silvia fue asesinada a manos de su marido. Repasó once casos recientes de condenas por homicidio en las que no fue encontrado el cuerpo de la víctima y coincidió con la Fiscalía en que la mujer “no se fue sola: tiene cuatro hijos de los que se preocupaba, no avisó a nadie y siempre lo hacía, ninguno de sus contactos de afuera de Viedma sabían que se iba”.

“Silvia no salió de Viedma, no tomó ningún colectivo a ningún lado, no salió del país, cortó abruptamente el contacto con todas las personas con las que se relacionaba, quedaron sus cosas en la vivienda que ocupaba, nadie la vio salir la mañana del 5 de junio. Nadie más la vio”, destacó.

“Fue Thola – aseguró- la última persona que la vió con vida, no denunció su desaparición sólo expuso el abandono en una comisaría y ha sido mendaz hacia terceras personas dando cinco diversas versiones a sus hijos, allegados y amigos”.

“Creo que efectivamente existió una discusión entre la pareja, un testigo de la propia defensa hoy lo confirmó”, expresó. “Thola era celoso, violento. No es necesario que haya sangre para que haya muerte, Thola tenía el motivo la oportunidad y el lugar para matarla”.

 

Postura de la Defensa

La defensa del imputado, ejercida por Graciela Carriqueo y Juan José Alvarez Costa sostuvo que Thola “es un chivo expiatorio”. “Quedó claro que todas las testimoniales se remitieron a un solo hecho de violencia que se maximizó y por el cual el hombre fue condenado por lesiones leves”, comenzó alegando Carriqueo.

“No quedó acreditado cómo la habría matado, ni el lugar en el que lo hizo, ningún testigo pudo corroborar este hecho. No hay evidencia material ni científica que corrobore la acusación de la fiscalía”.

“La acusación ha descripto todas las medidas llevadas adelante en el marco de la investigación, a la casa de Thola la dieron vuelta y no se encontró nada, ningún elemento que pueda incriminarlo, ningún rastro”, expresó la Defensora y agregó que a su entender “existe una ausencia total de prueba, las pericias informáticas se realizaron sobre teléfonos cuya titularidad no estaba clara. Silvia tenía cuatro Facebook y sólo se revisó uno”.

“La madre de Silvia fue clara: ella nunca escuchó discusiones y dijo además que ella no se comunicaba con Silvia, que no hablaban”. En relación a la pericia psicológica dijo que el profesional “no se entrevistó con ningún testigo” y en cambio recabó los datos del legajo fiscal. “Fue claro al describir su informe como probabilístico”.

“Marcos Thola es un hombre trabajador que se esforzaba porque sus hijos tuvieran un hogar, ropa, comida. Estaba separado de su mujer, pero ese hecho del 1 de enero no lo transforma en asesino de Silvia”.

Desestimó  pruebas acerca de las versiones de desobediencia judicial en  la que habría incurrido Thola,  y dijo en este sentido que si bien falseó su domicilio al momento de realizar la exposición policial, “esto no lo transforma en un mentiroso”. Agregó que no era cierto que “la madre de Silvia le tenía miedo a Thola, ella abandonó la ciudad pensando que su hija se había ido a Buenos Aires, tal como lo expresó en su declaración”. Y fue intentando contradecir los argumentos de la acusación para concluir que “ante la pregunta, dónde está Silvia, Thola no lo sabe”.  Finalizó pidiendo  que no se lo condene por el beneficio de la duda: le corresponde, sostuvo ,  la absolución  ya que sólo hubo a su juicio,  indicios que no son congruentes, ni concluyentes, ni concordante.

El Tribunal de juicio compuesto por los Jueces Marcelo Alvarez, Adrián Dvorzak y Juan Martín Brussino será el encargado de dictar sentencia en los próximos tres días

Todo el debate oral fue acompañado en la sala por Verónica, hermana de Silvia, que vino especialmente desde Bolivia y declaró en la primera jornada.  Durante todos los días el auditorio estuvo lleno.

(Aportes Ministerio público fiscal)

 

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