Con Ornella Infante: repudio al “protocolo de detención de personas LGBT”

El Ministerio de Seguridad dispuso un protocolo para la detención de personas LGBT y  Ornella Infante, coordinadora de ATTTA para la región Patagonia y  responsable Frente por la Igualdad de Río Negro hizo publica su crítica postura ante el mismo.   En “Encuentro con amigas y amigos”  dialogamos  con Ornella quien cuestionó aspectos generales del mismo,  y particularidades muy concretas.

“No están ideando ningún protocolo para los de los Panama Papers; no están ideando ningún protocolo para los gendarmes que avanzaron contra Santiago …. ” va enumerando Ornella,  exponiendo su crítica postura ante un avance contra uno de los sectores más criminalizados y perseguidos.

 

Comunicado de Ornela Infante, vía Face

¿Un protocolo para qué?

Esta mañana, lxs militantes LGBT, nos encontramos con una confusa y contradictoria noticia en los noticieros: el Ministerio de Seguridad (Patricia Bullrich) había dispuesto un protocolo para la detención de integrantes de nuestra población. Fue llamativo, porque en principio y advirtiendo los abusos policiales y la violencia institucional que padecen a diario nuestras compañeras, era algo ansiado a todo nivel.

Sin embargo, la medida viene revestida de particularidades que la hacen en general, una gran decepción y hasta un agravio a nuestra comunidad. En primer lugar, es necesario decir que si se cumpliera la ley de identidad de género y las disposiciones generales del proceso penal, no sería necesario y resultaría redundante este protocolo: es que por ley, a las mujeres nos deben detener oficiales mujeres, y por mandato constitucional y por los tratados de derechos humanos adscriptos por nuestro país, debería estar prohibida toda práctica de tortura. Sin embargo esto jamás se respetó por las fuerzas de seguridad.

Por otra parte, resulta llamativo el texto de la norma, que prohíbe a los agentes “infligir intencionadamente a una persona dolores o sufrimientos graves, sean físicos o mentales, con el fin de obtener de ella o de un tercero información o una confesión”. ¿A qué llaman dolores graves? ¿Qué sufrimientos leves tienen autorizados? ¿Por qué sólo para esos fines? ¡Si generalmente nos torturan sin ningún fin!

Otro punto inquietante, y que se refleja en la redacción del texto legal, es la falta de consulta a las organizaciones y asociaciones que trabajamos a diario las problemáticas de género y diversidad sexual. No sólo por amor a la democracia: esta práctica de consulta hubiera servido a que este texto se ajuste a la realidad.

Finalmente quiero detenerme e invitar a una reflexión. Si las leyes generales protegían per sé nuestra integridad y nuestra condición humana; este protocolo ¿no es en sí un instrumento que criminaliza, estigmatiza y excluye a la población LGBT?

¿No sería más sano y ajustado a derecho dar una formación más humana y respetuosa de las leyes a los uniformados?

Ornella Infante

Coordinadora de ATTTA para la región Patagonia.
Responsable Frente por la Igualdad de Río Negro.