Ante el femicidio de una hija, y una militante

Ante el femicidio de una hija, y una militante

Compartimos una nota con audio, de los papás de Micaela García. Y también la reflexión de Juan Grabois, de la CTEP vía Face.

–  Dolor y agradecimiento…
En medio del llanto y el dolor, los papas de Micaela agradecieron el accionar de la policía y la justicia. Unas 300 personas permanecen frente a la Jefatura Departamental de Gualeguay, en momentos de gran consternación.
“Ella quería cambiar estas cosas de la sociedad. Y el dolor no nos tiene que poner injustos”, dijo el papá en declaraciones a los medios presentes.
“El dolor no nos sirve para nada. Nos tiene que servir para cambiar la sociedad”, agregó.
La palabra de los padres:
En el momento más duro de su vida, Néstor García y Andrea Lescano hablaron con amigos, familiares, allegados, vecinos y autoridades de Gualeguay. Tras encontrar el cuerpo sin vida de Micaela, entre lágrimas, agradecieron a todos los que trabajaron incansablemente en su búsqueda. “Toda mi vida voy a estar agradecido a esta gente, de todo lo que laburaron, de lo que no durmieron. Al fiscal, a la policía. Esto me cambió la opinión que yo tenía de la policía”, aseguró Néstor en declaraciones que publicó El Día.
Al mismo tiempo, muy emocionado, el padre de Micaela instó a los jóvenes a seguir el camino de Micaela. “Por favor les pido a los amigos de mi hija no le agreguen más dolor a esto. Esto ya fue. Yo voy a cumplir los sueños míos y los de mi hija, porque yo sé lo que ella quería. Mi familia es fuerte y vamos a trabajar el doble para cumplir sus sueños” . También explicó que Micaela luchaba por un país distinto: “tenía un corazón de oro, vivía para las otras personas, nos visitaba porque quería estar en el barrio haciendo un torneo para los que no tienen nada. Haciendo sus tortas fritas para repartir, esa es Micaela y la que todos tenemos que lograr que la realidad que ella quería cambiar. Tenemos que dar una sociedad mejor a Micaela. Tenemos que hacer posible el país y la sociedad que ella quería”, concluyó.
A su turno, la madre también agradeció infinitamente a todo Gualeguay. “Desde lo más profundo les agradezco a todas las personas. Gracias a ustedes pude estar de pie; estos días algunos me veían y decían que a mí no me pasaba nada, pero ustedes me fueron manteniendo día a día. Solamente gracias. Gracias Gualeguay, toda la gente, todos sus amigos, todas las fuerzas que ha trabajado; he visto que todos han usado sus propios vehículos para buscar a Micaela. Chicos, estudien, tengan una profesión, sean responsables desde lo que estudien y desde su trabajo. Eso es lo que quería Micaela”, finalizó Andrea

 

 

Micaela, entre el dolor y la bronca, quiero decirte, porque se que me escuchas desde el cielo, quiero decirte, desde lo más profundo de mi corazón, a vos, a tu familia, a tus compañeros, a la sociedad: para nosotros sos mucho más que la víctima del crimen aberrante, del calvario que sufriste cómo consecuencia de una sociedad enferma y machista, de un sistema inmoral y corrupto de pies a cabeza. Nosotros te vamos a recordar, sobre todo, por tu vida heroica de servicio a favor de los humildes, del pueblo pobre, de la Justicia Social. Los medios, que gustan tanto de la crónica policial y los detalles escabrosos, que hurgan cada centímetro de la vida privada de las personas, sugestivamente se olvidan ahora de contarnos que fuiste una militante popular que luchaba por Tierra, Techo y Trabajo. Se olvidaron de ver en tu última publicación en Facebook repudiando el ataque al merendero de los Cartoneros con un cartel que decía “el hambre no se combate con represión”. Se olvidaron de decir que no sólo eras una piba de 21 años, eras una piba de 21 años que combatía a este sistema de exclusión y miseria desde su identidad peronista, desde su pertenencia al Movimiento Evita, con su bandera de la JP y su pechera de la CTEP. Una mujer que combatía el machismo y gritaba ni una menos, ¡no por Twitter, en la calle! Te vamos a recordar, Micaela, como esa piba de fierro que pateabalos barrios pobres para sacar a la violencia cotidiana a pibitos como los de Villa Mandarina a través del deporte, que tocaba el redoblante en las marchas y pintaba paredes, que portaba el 24 de marzo la consigna “fueron 30.000” desafiando el revisionismo revanchista del gorilaje envalentonado. La Micaela que se recorrió decenas de manzanas haciendo encuestas en las villas para avanzar hacia la integración de los barrios marginados. La Micaela que iba en micro y comía choripanes, pero que era más libre, más consiente, más comprometida y más bella que todos los caceroleros burgueses de Recoleta juntos. Nosotros te vamos a recordar como eras, la Micaela de verdad, no la versión light… y seguiremos adelante, como dice tu viejo, que el dolor sirva para cambiar la sociedad, con el faro de tu ejemplo y la luz de tu sonrisa.

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