A la espera de la mesa de diálogo las trabajadoras de la limpieza de la UNCo evalúan los seis meses de lucha

Lo hacen a través de un comunicado que difundimos:

¿Qué pasó en los últimos días? Cumplidos 6 meses de ocupación del decanato de la FADECS, decidimos, en conjunto con la CTA Autónoma, pasar a ocupar todo el predio de la Facultad por dos días. ¿Por qué lo hicimos? Porque estamos cansadas y queríamos una respuesta que nos permita garantizar el plato de comida que nuestras familias necesitan cada día. Esta es una realidad que algunas personas entienden, porque también les ha faltado el pan sobre la mesa; hay otras que no han vivido esa situación, pero son empáticas y también se solidarizan con nosotras. A los demás, a los que no saben lo que significa y no les importa, disculpen las molestias ocasionadas pero no les pedimos ningún tipo de comprensión, sólo que hubiese sido inteligente de su parte canalizar todo su descontento a los verdaderos responsables de esta situación: el Rector de la Universidad Nacional del Comahue y lxs decanxs de la FADECS y FADEL.
Sin embargo, la cosa fue al revés: el grupo de estudiantes “indignados” operó como punta de lanza de las autoridades universitarias para arremeter violentamente e intentar desalojarnos por la fuerza. Afortunadamente, la firmeza de lxs estudiantxs y lxs compañeros de ATE-CTA que nos acompañaban garantizó que, a pesar de las provocaciones de parte del grupo agresor, no hubiera una situación de violencia entre estudiantes y trabajadorxs. Es de destacar que los principales “cráneos” de esta peligrosa maniobra no se encontraban ni de cerca en la primera línea, sino que se escudaban cobardemente detrás de la turba de indignados.
Ante su rotundo fracaso, el rectorado, el decano Ponce de León y la decana Olivares, procedieron, con la complicidad del centro de estudiantes, a ejecutar un “plan B” que fue permanecer dentro del predio de la facultad A LA ESPERA DE QUE VINIERAN LAS FUERZAS DE LA REPRESIÓN A DESALOJAR y así fue que lo comunicaron públicamente y fueron, al día siguiente, a solicitárselo personalmente al juez federal Hugo Greca.
Desafortunadamente para estos represores de cuello blanco, el plan B también fracasó rotundamente, ya que volvimos a ocupar el predio de la facultad y cumplimos con la medida de 48 hs. que habíamos anunciado. Fue esta estrepitosa derrota la que forzó que el vicerrector Nataine tuviera que abrir el diálogo, lo cual luego derivó en una propuesta laboral gestionada por la CTA con el gobierno de Río Negro que hoy está siendo la salida al conflicto y que para nosotras significa empezar a trabajar, por primera vez, sin estar tercerizadas.
Es muy importante aclarar que es LA PRIMERA VEZ EN SEIS MESES que recibimos una propuesta de trabajo y que esto SE CONSIGUIÓ GRACIAS A LA LUCHA. Es fundamental esta aclaración, ya que el Rector Crisafulli está desplegando una cortina de humo con declaraciones falsas en las que sostiene que esta propuesta se nos viene haciendo desde abril. Volvemos a desmentirlo, como lo hemos hecho ya decenas de veces, ya que la “propuesta” que se nos hizo era levantar todas las medidas de protesta a cambio de que nos “gestionen” trabajo afuera de la universidad. Este sinsentido (que ni siquiera merece el nombre de “propuesta”, en realidad) se nos reiteró en cada una de las pocas mesas de discusión que tuvimos -antes de que el rectorado cerrara unilateralmente el diálogo-, de las cuales la última fue en el mes de mayo.
Como quedó demostrado, esa gestión que supuestamente iba a hacer la universidad y que lxs tres compañerxs de trabajo aceptaron a cambio de que abandonaran la lucha, era falsa. Cuando fueron a declarar a la justicia penal en el mes de junio y se les consultó su situación laboral, estxs ex compañerxs tuvieron que admitir que estaban desocupados, dejando en ridículo al Rector Gustavo Crisafulli. Por suerte para ellxs, nuestra lucha continuó y además denunciamos públicamente esta maniobra, lo cual forzó que la gestión de la universidad tuviera que apurar los trámites y conseguirles un puesto de trabajo real, lo cual sólo pudo lograr para dos de ellxs, dejando a la restante compañera en la calle.
Por último, tenemos bien claro que nuestra palabra va a llegar a muchos menos oídos que la del rector, vicerrector y decanos, nuestros patrones, cuyos cargos de funcionario tienen el peso de un título de nobleza en nuestra sociedad. Las trabajadoras hemos sido sistemáticamente ninguneadas por las autoridades, de la misma manera que los somos ahora por los medios de comunicación hegemónicos. Pero esto ya lo sabemos todxs, están siempre al servicio de los poderosos; por ello, apelamos una vez más a la difusión popular, que siempre ha cosechado respaldos a nuestra lucha que es la lucha de todxs lxs trabajadorxs.